La
peatonalidad fomenta la buena
convivencia.
El carrito de San Fernando
– “un ratito a pie
y otro andando” –
propicia el ejercicio y la salud,
a la vez que fomenta la compañía,
la vida en comunidad y el diálogo.
Caminar es compartir.
¿Por qué reducir
la experiencia urbana a saludarnos
de carro a carro en una luz? |