| ¿Por
qué en San Juan?
Implantar un tram
representa un reto de ingeniería,
pero también del manejo de
las relaciones comunitarias

En la ciudad
capital se reúne gran parte
de las iniciativas políticas,
económicas y sociales de Puerto
Rico, concentrándose gente,
recursos y proyectos como en ningún
otro lugar de la Isla. San Juan constituye
nuestro trampolín al futuro.
 |
 |
TENDIENDO
LOS RIELES,
PASO POR PASO:
- Corte
y excavación
de la trinchera para
las vías
- Instalación
del acero de refuerzo
y disposición
de los rieles
- Fundido
de losa de hormigón
- Instalación
de pavimentación
final o material vegetal.
|
|
Estructuras organizativas
innovadoras y colaboraciones jugarán
un papel crucial, particularmente
en lo que se refiere a subsidios y
servicios que reduzcan costos. Las
entidades gubernamentales a cargo
del tránsito han de aportar
en lo que se refiere a rutas, itinerarios,
operaciones, mantenimiento y recursos
humanos.
Una comunidad
que planea un tram debe constatar
que toda reglamentación vigente
lo apoya. Las leyes que endosan al
carro como medio principal de transportación
constituyen el mayor obstáculo
a un desarrollo orientado al tram.
La inserción
del tram en las calles requerirá
modificar la infraestructura de la
transportación local. Usualmente,
el diseño impone cambios: renivelar
áreas de rodaje; modificar
la señalización de tránsito;
relocalizar utilidades y ajustar accesos;
también tener consideraciones
especiales con el peatón y
al ciclista
Durante su construcción,
un tram irrumpe menos en la comunidad
que otros tipos de tren y se termina
mucho más rápido. Los
requisitos mínimos de infraestructura
incluyen: rieles y su alineación;
electrificación aérea
o en superficie; tantas paradas como
hagan falta; y las facilidades de
mantenimiento.
Construir 600
pies de vías toma unas 3-4
semanas, durante las cuales el tráfico
continúa fluyendo.
A través
de la historia, todo proyecto en rieles
ha tomado tiempo en “pegar”,
requiriendo siempre tiempo para desarrollarse
y consolidarse hasta hacerse indispensable.
Ante ello, ¿cuánto
tiempo más podemos posponer
la solución de un problema
tan vital?
|